Análisis: Metal Gear Solid Peace Walker

Creo que no me equivoco si digo que Megal Gear Solid es una de las mejores y más importantes sagas de los videojuegos. La franquicia nacida de la mente de Hideo Kojima cuenta con juegos en muchas plataformas, todos ellos muy bien recibidos por público y crítica. Metal Gear Solid Peace Walker es el segundo juego, sin contar los Acid, que llega a PSP. Y lo hace en un momento difícil para la portátil, que escasea de catálogo. ¿Es motivo suficiente para desompolvar la consola y ponerse a jugar? Os puedo asegurar que sí. Historia Peace Walker abarca una época hasta ahora desconocida de Big Boss. Tras lo acontecido en el otro juego de PSP, Portable Ops, en este título se plantean varias de las dudas interiores y los problemas que tiene el ex agente de la CIA a la hora de seguir adelante tras los acontecimientos de Metal Gear Solid 3, que se pueden resumir en su infiltración en la Unión Soviética para acabar con su maestra, The Boss, soldado legendaria que había desertado a la URSS. Además, viviremos la paulatina creación de Outer Heaven, mítico lugar de la saga donde tuvo lugar la primera misión de Solid Snake. No voy a decir mucho más de la historia, es importante ir descubriendola con el juego. Es 1974, diez años tras los acontecimientos de Snake Eater, y nos encontramos en Costa Rica, un país sin ejército y donde Big Boss está entrenando a su ejército sin patria, “Militaires sans Frontieres”. Un agente nacional contactará con ellos para pedirles ayuda, captando la atención de Snake. Puedo decir que la trama del juego es buena aunque con algunos planteamientos algo forzados y sin duda por debajo de los juegos de sobremesa. Por otro lado, tanto los personajes del juego rezuman poco carisma en general. Es más, los “final bosses” no tienen “chispa” alguna. Eso sí, la dificultad a la hora de abatirlos es bastante alta, motivo por el cual es recomendable jugar con alguien más en cooperativo. En cuanto a los aliados, habrá nuevos personajes pero también algunos que nos suene de los otros juegos o que aparezca un pariente suyo. Su papel en el juego, en cambio, es casi siempre circustancial, al estilo de Paramedic en MGS3, y apenas nos acordaremos de ellos en el transcurso de la trama. Para los fans de la saga, será un gusto ver cómo se profundiza en el personaje de Big Boss y en su relación con The Boss, algo que hizo tan grande a Metal Gear Solid 3. Todo ello, encajado en la Guerra Fría, las teorías de la disuasión entre Este y Oeste y la posibilidad de la aniqulación de la humanidad en un enfrentamiento nuclear abierto entre EEUU y URSS. Gráficos, música y control Todos sabemos que PSP es una portátil potente, bastante más que Nintendo DS, y que con ciertos juegos ha llegado a rozar el aspecto de Playstation2. Metal Gear Solid Peace Walker es uno de esos títulos, con un aspecto general muy cuidado, tanto entornos como texturas, y con personajes bastante bien detallados. Además, el motor es sólido y yo no he experimentado ni ralentizaciones ni bugs, ni cuando me he enfrentado con varios enemigos y un vehículo. Las cinemáticas no están hechas con el motor del juego sino que son un comic animado y con ciertos momentos de interactividad al más puro estilo Quick Time Event, adquieriendo cierta relevancia en momentos muy concretos, como en una persecución tras una máquina. Estas escenas están realizadas por el dibujante de la novela digital, Ashley Wood, y son sorprendentes por el trazo del dibujante. La música está dentro del estilo de la saga, no tengo gran cosa que decir sobre ella. Melodías que acompañan a la intriga durante los momentos de infitlración y con algo más de acción cuando hay algún boss. Éste es el tema principal del juego, por si alguien quiere escucharlo. No es gran cosa en mi opinión, al menos hasta el final. Los controles son un punto importante a comentar. La PSP cuenta con una clara limitación en cuanto al manejo de ciertos juegos ya que carece de doble analógico. Por suerte, en Kojima Productions han tenido esto muy en cuenta y permiten tres tipos distintos de control para que el jugador elija el que más se adapte a él. Yo elegí el modo por defecto, con el que mueves la cámara con los botones cuadrado, equis, triángulo y círculo. Pese a todo, se hace difícil apuntar como es debido, motivo por el cual se incluye cierta ayuda, que se puede desactivar si así lo deseamos. Yo lo hice, que para algo soy un “true gamer”. Otra cosa a mencionar en los controles es que se han limitado bastante los movimientos de Snake. Podremos tumbarnos pero no movernos mientras estamos tumbados, tampoco arrastraremos a los enemigos ni tampoco podremos movernos estando pegados y de espaldas a la pared. Son las dos ausencias que mas he notado y que me han tocado bastante las narices, no había necesidad ni hay una justificación clara. Jugabilidad: misiones y base de operaciones Hay que mencionar que existen dos apartados dentro del juego. En primer lugar, las misiones de infiltración, que van dando ritmo al juego, desarollan la historia y que son, en definitiva, lo más entretenido; y luego la parte más estratégica que se lleva a cabo en la base de operaciones, para mejorar nuestro equipamiento y más cosas. Como digo, el juego avanza a través de las misiones, que van desentramando los acontecimientos. Son en general bastante cortas, entre 5-10 minutos como mucho, pero dado que estamos hablando de un juego de portátil, el tiempo me parece adecuado para una partida en el metro, por ejemplo. Paralelamente a las misiones principales, hay otras secundarias que tiene poco que ver con la historia y que pueden hacer tanto Snake como los soldados que captures. Eso sí, recomiendo a todo el mundo que desbloquee las misiones de Monster Hunter, acabar con uno de ellos con Snake es toda una experiencia. Dentro de las misiones, es imprescindible capturar a soldados, como ya hacíamos en Portable Ops. Tener un buen escuadrón de mercenarios es importante no tanto en el apartado jugable como en el estratégico. Así que no saquéis la metralleta rápido y tratad de noquearlos o dormirlos. La captura es mucho más rápida y simple que en su antecesor gracias al llamado sistema Fulton. Cuando nos den la oportunidad, también podremos capturar vehículos enemigos. Otro aspecto curioso es cómo se ha adaptado el tipo de mapa a la portátil. Cogiendo en cierto modo el estilo de la saga Monster Hunter, jugamos en partes pequeñas del mapa que están separada de las demás. Para movernos a otra, tendremos que ir por una zona señalada del mapa y tras una pequeña animación que muestra la zona al completo y donde nos dirigimos, llegaremos al sitio. Contaremos con ítems de todo tipo, desde las míticas raciones y cajas. También hay varios trajes para Snake, como ocurría en Snake Eater, y que alternaremos en función del lugar donde haya que infiltrarse. Por supuesto, hay un catálogo de armas muy amplio, con la pistola de dardos somníferos, la M16, la M60, etc. Recomiendo que os hagais con un buen catálogo de lanzacohetes para los enemigos finales. Entre misión y misión, tendremos que organizar nuestra base de operaciones, algo imprescindible si queremos mejorar nuestras armas y acceder a otras nuevas. Para ellos, repartiremos a los soldados capturados en función de sus capacidades, ya sean de lucha, de ingenieria, de comedor, de medicina, de inteligencia. Hay otros apartados en la base, como el envío a escuadrones de soldados y vehículos para luchar en frentes enemigos, pudiendo ver los resultados de la incursión en una animación sencilla de combate. Son batallas más bien aleatorias y que veremos como si fuera un minijuego de estrategia. Otro elemento es el reclutar soldados accediendo a conexiones Wifi que haya a nuestro alrededor o poder intercambiarlos con gente conectada con nosotros por Ad-hoc. A su vez, hay una extensa base de datos sobre el juego. Para cerrar este apartado sobre jugabilidad, hay algo que quiero criticar: no se dan opciones de dificultad, algo raro en la saga. Y es algo que limita mucho la experiencia de juego pues me ha parecido coser y cantar a excepción de los final bosses, a los que también he terminado por derrotar sin mayores problemas con un par de repeticiones. El juego entretiene bastante pero no supone un reto pues los enemigos son miopes y no te oyen aunque vayas corriendo a toda leche. Es un punto flaco que lo devalua mucho. Otro elemento criticable es la nula presencia del codec, que ya ocurría en Metal Gear Solid 4. Sólo es necesario emplearlo en una misión y no es obligatorio ni mucho menos. Las conversaciones, además, son meras frases soltadas al azar por los personajes. Para cerrar el apartado, sólo decir que la duración del juego es notable, más de lo que me esperaba. Yo le he echado cerca de 30 horas y no he completado la mitad de las misiones secundarias. Es agradable que el juego tenga esta duración. Su rejugabilidad, en cambio, es nula por aquello de que no hay más dificultades a elegir. Cooperativo y multijugador Un elemento que llamó la atención desde que el juego fue anunciado es la capacidad de jugar en modo cooperativo con otros compañeros. A través de la conexión Ad-hoc (el modo infraestructura no puede usarse por desgracia) podremos invitar a nuestros compañeros para hacer juntos una misión. La experiencia no cambia demasiado, sólo frente a los bosses y los final bosses, que se hacen mucho más sencillos. El juego se puede superar sin muchos problemas en solitario, yo lo he hecho. El cooperativo es un mero añadido para jugar con amigos y pegarse unos tiros con Snake, no añade mucho más, ni falta que hace. El problema, pues, no es tanto la utilidad que se le pueda sacar sino encontrar a otro amigo que use la PSP para algo más que para el PES con el que reunirte, porque la ausencia de modo infraestructura nos obliga a estar “face to face” con las consolas. Sólo he podido probar el modo campaña cooperativa, más que nada porque el poco rato que jugué con un amigo al juego fue antes del partido España-Chile y se nos echó el partido encima. Se supone que el juego cuenta con un multijugador para enfrentarse en deathmatch y algún modo más, pero poco puedo decir al respecto. Conclusiones Metal Gear Solid Peace Walker es un juego que me ha hecho sacar la PSP del cajón para usarla más de 30 minutos seguidos y que me ha enganchado mucho, cosas que no me ocurrían desde que me vicié al Monster Hunter Freedom 2 Unite. Ése es su mayor éxito, motivo por el cual es una compra bien hecha -sí, amijos, los juegos de PSP hay que comprarlos. El juego tiene cosas buenas y malas, más de las primeras: una historia es digna de la saga aunque mejorable, personajes que podrían tener más presencia y carisma, unos controles que no se pueden mejorar mucho por las limitaciones de la consola, etc. Lo que peor he llevado ha sido la decisión de no poner diferentes dificultades al juego, que me ha hecho sentirme rodeado por enemigos ciegos en casi todo momento. Al menos me quedo con la grata sensación de haber conocido un poco mas a Big Boss y poder ver el gérmen de Outer Heaven. Por último, decir que al terminar el juego, se puede continuar jugando para hacer las misiones secundarias. Rejugable es poco, pero la duración es digna. Como cierre del artículo, al terminar el juego hay una cierta recompensa. Una persona nos enviará información clave sobre un personaje de la saga. Sólo por obtener esa información merece mucho la pena terminarse el juego, se enriquece bastante la idea su figura. Si no digo nombres, no cuenta como spoiler, ¿verdad? Y por cierto, entrad en este post de Dandel que hice hace unas semanas mientras me pasaba el juego para conseguir a uno de los personajes más curiosos del juego. Un guiño marca de la casa de Kojima, sin duda, aunque me empieza a preocupar ese exceso de protagonismo del creador de Snake… Artículos relacionados:Cómo conseguir a Hideo Kojima en Metal Gear Solid Peace WalkerTGS: Metal Gear Solid: Peace WalkerKojima: Bocazas a la japonesa. Metal Gear Solid RisingTrailer MGS4Clic aquí para dejar un comentario © Dandel.net 2009 Este feed es para uso personal, no comercial y tan sólo en lectores de RSS. Si estás viendo este texto en una web, esa página está copiando contenidos de Dandel.net y violando nuestra licencia de Creative Commons. ( d295e9781b612d2b6a4ef6f45e204532)